BALENCIAGA Y LA PINTURA ESPAÑOLA

«Mi padre era pescador, mi madre costurera. Mi suerte fue que en mi pequeño pueblo, Guetaria, cercano a San Sebastián, se encontraba la residencia de verano de una gran dama, la marquesa de Casa Torres, abuela de la reina Fabiola. Yo no tenía más que ojos para ella cuando llegaba a misa el domingo, bajándose de su tílburi, con sus largos vestidos y sus sombrillas de encaje. 

Un día, reuniendo todo mi coraje, le pedí que me dejara visitar sus armarios –mi madre era su costurera de confianza– y divertida, aceptó. Así viví meses maravillosos: cada día después del colegio, trabajaba con las planchadoras de la marquesa en el último piso de su palacio de verano, acariciaba los encajes, examinaba cada pliegue, cada punto de todas aquellas obras maestras. 

Tenía 12 años cuando la marquesa me autorizó a hacerle un primer modelo. Podéis imaginar mi alegría cuando, al domingo siguiente, la amable dama llegó a la iglesia luciendo mi vestido. Así fue cómo hice mi primera entrada en la alta costura y en la alta sociedad.»

Aquella marquesa le pagó sus estudios con un sastre en Burdeos y así fue como comenzó la carrera en el mundo de la moda del que muchos no dudan en llamar el maestro de maestros: Cristóbal Balenciaga. 

De Balenciaga se ha escrito todo. Arquitecto de la moda, sofisticado, mago de los tejidos, escultor de los volúmenes. Rey de la sublimación de la líneas puras y simples. 

Pensar en Balenciaga es pensar en sus trajes sastre, sus abrigos o sus vestidos de noche. Fue la vanguardia de la verdadera elegancia.

Perfección, sutileza y rigor.

Era extremadamente discreto e inaccesible. Lo único que existía para él era su trabajo, su equipo –formado por casi quinientas personas– y las tiendas que tenía en París, San Sebastián, Barcelona y Madrid. Sus colecciones y diseños siempre estuvieron inspirados profundamente por el arte, la cultura y la historia de España. 

Desde el próximo 18 de junio y hasta el 22 de septiembre podremos visitar en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza la exposición Balenciaga y la pintura española donde veremos los diseños más icónicos del maestro vasco frente a los cuadros de El Greco, Velázquez, Zurbarán o Goya, pintores que influenciaron sin lugar a dudas su universo creativo. 

 

Por Chechu Zeta | 14 junio 2019

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