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Escuela de interpretación Madrid

TODOS SOMOS MEDIA ISLA

[vc_row padding_bottom=»5″ background_image=»0″][vc_column][wolf_fittext max_font_size=»72″ text=»Todos somos media isla» font_weight=»500″ letter_spacing=»0″][/vc_column][/vc_row][vc_row content_type=»large» padding_top=»10″ background_image=»0″][vc_column][vc_column_text]

Hay días fatídicos. Estremecen tanto por la simbología que encierran como por su interesada falta de rigor histórico. Y así por la fuerza de la repetición que el rito exige, concluyen por convertirse en días proféticos.

El infanticidio más cruel, nunca practicado, se consumó un 28 de diciembre. O así lo dispuso la liga teocrática. Y es que Herodes, un indeseable asesino en serie que contemplaba el poder con lascivia, arrasó, víctima de la superstición, con toda la población belenita menor de dos años. Como quiere la sangre siempre dar sueño, es más que probable que después del horror el infanticida se echara a dormir, dejando en la desdichada comarca un reguero de plasma inocente. Una multitud de madres, dobladas en llanto, clamaban a un cielo empeñado en ser sordo, la vuelta del fruto perdido.

El pasado 28 de diciembre, cerca del lugar de la matanza, y como para que el día de los inocentes pudieran cobrar de nuevo sentido, moría, en el suelo judío que lo vio nacer, el escritor Amos Oz: un hombre inocente. 

No es difícil defender la calidad literaria que a lo largo de los años exhibió, y que le convirtió en uno de los escritores imprescindibles del último lustro. 

Amos Oz, celoso de la paradoja, fue siempre un intelectual partido en dos. Igual que la tierra que pisaba. Incapaz de resignarse a ofrecer respuestas simples frente a problemas profundos… «Cuando crezcas te darás cuenta de que casi todo lo que se oye por la noche puede interpretarse de diversas formas. Y de hecho, no solo por la noche y no solo lo que se oye: también lo que se ve, e incluso lo que se ve a plena luz del día, puede casi entenderse de muchas formas»

Una de las voces judías más autorizadas, arriesgó cuanto quiso, supo y pudo por encontrar una solución al conflicto palestino-israelí. Mientras que una mayoría especulaba con el perímetro del continente, él se esforzaba en rebuscar dentro de los pliegues que todo continente contiene.

De raíz sionista defendió hasta el final el derecho a un estado judío. Igual que exigió un estado palestino con las mismas garantías. Así, para unos fue definitivamente un traidor y para otros cómplice de un genocidio. Es curiosa la relación que los fanáticos mantienen con la coherencia. Como a todo gran hombre nunca le faltaron enemigos íntimos intimidados por el peso de su inteligencia. 

Vacío de vanidad en boca de Vargas Llosa fue un ser incansable, luminoso, apasionado. Un aristócrata de las letras que sabía agitar el deseo con elegancia.

Gustaba de precisar que toda su obra literaria no era sino autobiográfica. Toda ella es espléndida pero fue en Una historia de amor y oscuridad (si no han leído este libro, háganlo ¡ya!) donde en primera persona desgrana las claves de su infancia. Un testimonio íntimo e histórico que culmina con el suicidio de su madre cuando Amos Oz tenía 12 años. Uno de los relatos más conmovedores y profundos que haya podido leer. 

Desde que murió mi padre hace quince años, adopto cuando la ocasión lo merece a un nuevo progenitor. Amos Oz portaba tal distinción. Ha vuelto a morir mi padre. Viva mi padre. 

Descansa en paz y sin Nobel, Amos Oz. Un hombre inocente. Y libre. 

«Se tenía la sensación de que si las personas iban y venían, nacían y morían, los libros eran inmortales. Cuando era pequeño, quería crecer y ser libro»

JUAN CODINA

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Escuela de interpretación en Madrid

RICARDO GÓMEZ

[vc_row][vc_column][wolf_fittext max_font_size=»52″ text=»RICARDO GÓMEZ» font_weight=»500″ letter_spacing=»0″][vc_empty_space height=»10px»][vc_column_text]

Yo, uno más entre tantos, también estuve allí. Yo, estuve en CUÉNTAME. Hoy, una declaración como esta concede más crédito personal que haber sido testigo presencial de la caída del Muro de Berlín. Se obran prodigios en las leyes de la metafísica: la fantasía acaba por resultar más verosímil que la propia realidad. Tuve la fortuna de participar en varios capítulos y compartir la casi totalidad de las horas al lado de Ricardo Gómez.

Yo amo a Ricardo que quieren que les diga. Y advierto a quien me escuche, que si se encuentran con ese ángel de corazón ancho, acabarán por enamorarse sin remedio.

Conocí a Ricardo hace seis años y encontré a un actor dispuesto a romper con la maldición de los antiguamente llamados «niños prodigios» que se precipitaban al vacío tan rápido como antes habían conquistado las estrellas. Un actor, tan joven como maduro; de mente sólida y mirada soñadora, eternamente comprometido con un oficio que ya intuía que era más grande que él mismo. Y mira que el niño es grande.

Ricardo, con Carlos Alcántara como persona interpuesta, representa el único símbolo verdadero de reconciliación nacional. Nos reconcilia con lo que fuimos, hemos llegado a ser y todo lo que nos pasó. Nos conecta con la médula patria de nuestras glorias y fracasos. Todas somos Carlos Alcántara. Si en la bandera nacional luciera el rostro de Ricardo/Carlitos algunos no nos sentiríamos tentados de sonarnos los mocos con ella y solo querríamos comernos a besos el trapo. Si la bandera además hablara y tuviera la voz de Carlos Hipólito… soñar es gratis.

Te quiero Ricardo Gómez. Te quiero Carlos Alcántara.

JUAN CODINA

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ESPERANDO A GODOT, DE SAMUEL BECKETT

ESPERANDO A GODOT

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Esperar, esperar y esperar.

Esperar sin poner límite al tiempo de espera.

Esperar sin el menor indicio de que vaya a llegar, sólo porque les ha hecho creer que vendrá.

Esperar sin hacer absolutamente nada para alcanzar su esperanza: que venga.

ESPERANDO A GODOT es la más importante creación del teatro del absurdo. El texto de Beckett es un antes y un después en la historia del teatro. No ocurre nada, en la trama no encontramos ningún hecho relevante y es desesperadamente repetitiva.

Beckett nos coloca frente a la idea de que nuestra vida es la suma de una espera y una esperanza. La tediosa y absurda esperanza de que llegará algo o alguien que nos revele un estado final de la historia en el que sean definitivamente remediadas todas nuestras necesidades y flaquezas.

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Jorge Manrique, extracto de El rayo de sol, por Becquer

JORGE MANRIQUE

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[…] En efecto, Jorge Manrique amaba la soledad, y la amaba de tal modo que algunas veces hubiera deseado no tener sombra, porque su sombra no le siguiese a todas partes.

Amaba la soledad porque en su seno, dando rienda suelta a la imaginación, forjaba un mundo fantástico, habitado por extrañas creaciones, hijas de sus delirios y sus ensueños de poeta, porque Manrique era poeta; tanto, que nunca le habían satisfecho las formas en que pudiera encerrar sus pensamientos y nunca los había encerrado al escribirlos.

Creía que entre las rojas ascuas del hogar habitaban espíritus de fuego de mil colores, que corrían como insectos de oro a lo largo de los troncos encendidos, o danzaban en una luminosa ronda de chispas en la cúspide de las llamas, y se pasaba las horas muertas sentado en un escabel, junto a la alta chimenea gótica, inmóvil y con los ojos fijos en la lumbre.

Creía que en el fondo de las ondas del río, entre los musgos de la fuente y sobre los vapores del lago vivían unas mujeres misteriosas, hadas, sílfides u ondinas, que exhalaban lamentos y suspiros o cantaban y se reían en el monótono rumor del agua, rumor que oía en silencio, intentando traducirlo.

En las nubes, en el aire, en el fondo de los bosques, en las grietas de las peñas imaginaba percibir formas o escuchar sonidos misteriosos, formas de seres sobrenaturales, palabras ininteligibles que no podía comprender.

¡Amar! Había nacido para soñar el amor, no para sentirlo. Amaba a todas las mujeres un instante…

Extracto de EL RAYO DE LUNA. LEYENDAS. 1858/1864
Gustavo Adolfo Bécquer

?Mark Ryden

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BERNARDO BERTOLUCCI

Bernardo Bertolucci ha muerto hoy en Roma a los 77 años. Los últimos tiempos no fueron muy fructíferos, rodó TÚ Y YO, su última película en 2012. Llevaba años enfermo y vivía postrado en una silla de ruedas, fisicamente le costaba demasiado esfuerzo rodar. Pero a lo largo de su carrera hizo películas fundamentales para la historia del cine, era, podemos decir, el último gran maestro del cine italiano

EL ÚLTIMO TANGO EN PARÍS, EL CONFORMISTA, EL ÚLTIMO EMPERADOR, BELLEZA ROBADA o SOÑADORES son grandes hitos de su obra pero por encima de todas quizás esté NOVECENTO que como bien escribía hoy Daniel Verdú en EL PAÍS es «un monumento desde todos los puntos de vista posibles. Una descomunal crónica de las primeras cinco décadas de la Italia del siglo XX, partiendo el 27 de enero de 1901 con la muerte de Giuseppe Verdi: justo el día que nacen los dos amigos que protagonizan el filme y que representarán durante tanto tiempo después dos italias que, en cierto modo, todavía se cruzan hoy cada mañana en la calle. La del comunismo y el fascismo; la de la lucha de clases; la de la izquierda revolucionaria, y la burguesía democristiana mucho más tarde. La del cierre de puertos a golpe de Twitter y la que hoy, lamentablemente, permanece silenciada en su casa.»

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SASHA WALTZ

Sasha Waltz es una brillante bailarina y coreógrafa alemana formada en Amsterdam y en Nueva York. Cuenta con una trayectoria de más de veinticinco años al frente de su compañía SASHA WALTZ & GUESTS con la que ha realizado su trabajo por todo el mundo. En el vigésimo aniversario de su fundación fueron nombrados «Embajadores de la Cultura Europea».

Su figura suele asociarse a la de la mítica Pina Bausch e igual que a ella en su momento, ahora a Waltz se le considera la renovadora de la danza-teatro en Alemania. Es una creadora en constante búsqueda de nuevos e imprevisibles caminos. La tensión entre tradición y modernidad es lo que hace que sus piezas sean únicas, mostrando un lenguaje coreográfico abstracto, fronterizo y casi siempre extremadamente simbólico. El riesgo y la libertad en escena es una constante de su trabajo.

Su mérito como coreógrafa ha sido reconocido en varias ocasiones como cuando fue codirectora artística de la Schaubühne am Lehniner Platz de Berlín entre 2000 y 2005. Actualmente, es miembro de la Academia de las Artes de Berlín y la próxima temporada se pondrá al frente del Royal Ballet de Berlín junto al director del Royal Ballet de Suecia, Johannes Öhman, sucediendo en el cargo al español Nacho Duato.

En marzo estará con su compañía en el Teatro Real de Madrid y en abril en el Teatro Arriaga de Bilbao.

+ Sobre Sasha Waltz

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LA PARADA DE LOS MONSTRUOS (FREAKS)

[vc_row padding_top=»40″ padding_bottom=»40″ background_image=»0″][vc_column][vc_empty_space height=»1em»][wolf_fittext max_font_size=»72″ text=»La parada de los monstruos (FREAKS)» font_weight=»500″ letter_spacing=»0″][vc_empty_space height=»2em»][vc_column_text]

Enanos, niñas down con microcefalia, un hombre sin extremidades, un hermafrodita, dos siamesas fusionadas por la cintura, una mujer barbuda, mutilados o discapacitados psíquicos.

En 1932 Tod Browning –que dos años antes había dirigido la aclamada Drácula con Bela Lugosi– rodó LA PARADA DE LOS MONSTRUOS (FREAKS), una película en la que los actores padecían realmente enfermedades congénitas y en la que contaba la vida de los trabajadores de un circo en el que uno de los enanos se enamora de la bella trapecista y esta intentaba hacerle creer que también se enamoraba de él para poder apoderarse, junto al forzudo de la troupe (su verdadero amante), de toda su fortuna. Al final, todos los ‘monstruos’ trazarán un plan para vengarse de la pareja de desaprensivos.

El director quería agitar la moral de la época y mostrar otra visión acerca de los diferentes, de los considerados anómalos, y que la opinión imperante quedase de alguna manera en entredicho a través del digno comportamiento de los ‘raros’ frente a la perversa conducta de los ‘normales’.

Pero la película fue un fracaso, resultó demasiado controvertida e impactante. La gente no estaba dispuesta a soportar a aquellos repulsivos marginados y salían corriendo despavoridos de las salas de cine. Antes de que hubiera pasado un mes, la película se retiró de las salas en los EE.UU., en Inglaterra estuvo prohibida durante más de treinta años y en el resto de Europa apenas se distribuyó. Hasta que en los sesenta se estrenó en el Festival de Venecia y una década después, casi clandestinamente, en el de Sitges. Realmente en nuestro país no se pudo ver en cines hasta 1997.

No hace ni treinta años que se empezó a considerar una película de culto.

¿Si se tuviese que estrenar hoy podríamos disfrutar de esta extraordinaria cinta o, como ocurrió entonces, la censura se encargaría de prohibir su exhibición terminantemente en casi todo el mundo?

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ÉRASE UNA VEZ EL HOMBRE

[vc_row padding_top=»40″ padding_bottom=»40″ background_image=»0″][vc_column][vc_empty_space height=»1em»][wolf_fittext max_font_size=»72″ text=»ÉRASE UNA VEZ EL HOMBRE» font_weight=»500″ letter_spacing=»0″][vc_empty_space height=»2em»][vc_column_text]

En 1978 el francés Albert Barillé creó una mítica serie de dibujos animados sobre la historia de la humanidad, ÉRASE UNA VEZ EL HOMBRE, donde una familia viajaba desde la prehistoria hasta la actualidad.

Durante la emisión de los capítulos los padres dejaban a sus hijos delante del televisor con la seguridad de que aprenderían y la tranquilidad de que al menos durante ese rato se mantendrían alejados de las violentas imágenes de la animación japonesa que ya empezaba a desembarcar por estos lares.

La serie fue un éxito planetario, se vendió casi a todo el mundo excepto a EE.UU., Australia y Nueva Zelanda. Estaba coproducida por las televisiones públicas de los diez países más potentes de la Europa del momento menos España, a la que también se le ofreció pero finalmente rechazó la oferta. TVE compró la serie completa, pero hubo un capítulo que censuró y no emitió, el número 15: EL SIGLO DE ORO ESPAÑOL. Según la nota del gabinete de prensa de nuestra tele fue «imposible su emisión por razones de orden técnico» aunque el subdirector del momento admitió extraoficialmente que realmente fue «por abundar en los tópicos históricos de la leyenda negra sobre España»

A Barillé, su creador, le sorprendió muchísimo la decisión de TVE y dijo que su «punto de vista sobre la historia es siempre crítico. Yo ni creo ni estoy enamorado de los grandes hombres, porque en realidad no lo han sido, sean del país que sean. Yo, por ejemplo, digo bastantes cosas malas de Luis XIV y a los franceses no les gusta. La televisión francesa tampoco es feliz cuando se les recuerda los tiempos de la esclavitud o del colonialismo. Pero no por eso censuran los episodios. TVE acepta que se diga estos de los demás pero rechaza lo que yo digo de Cortés o de Pizarro. Es un problema de sensibilidad, de cultura. Parece que mis amigos españoles son muy susceptibles».

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LA FAMA

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Tenéis muchos sueños, buscáis la fama pero la fama cuesta.

El Quijote habla constantemente de la fama, la desea, ansía que su nombre y figura esten en boca de todos como reflejo de hombre justo y bueno. Anhela pasar a la posteridad como excelente y valiente caballero.

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Warhol, sin embargo, intentó democratizar su significado, lo pervirtió: «En el futuro todo el mundo será famoso durante quince minutos. Todo el mundo debería tener derecho a quince minutos de gloria. En los años ochenta va a haber cada quince minutos un nuevo futuro. La inspiración será la televisión»

De alguna manera hasta entonces la fama estaba asociada al buen nombre, a las acciones admirables, a las hazañas o a la excelencia en determinados campos del conocimiento y el saber.

A partir de Warhol la fama derivó en barata y vulgar popularidad, en un concepto vacío de cualquier aspecto admirable o deseable. Cualquiera podía ser famoso, que está muy bien, pero lo delirante es que esto incluye a cualquiera que carezca de cualquier tipo de interés o que directamente su aportación al mundo sea la NADA más absoluta.

La búsqueda rápida del pelotazo popular, no hace más que destruir el profundo, verdadero y romántico valor que encierra su poderoso significado: LA ETERNIDAD, y esta, evidentemente no se construye en quince minutos, se ponga como se ponga aquel que consiguió que la sopa Campbell’s se hiciera famosa en todo el planeta.

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Hoy empezamos de nuevo, comienza otra vez el curso. Emprendemos una vez más el viaje, y ya van doce.

Queridas alumnos, no nos importa en que grado y manera busquéis, deseéis o persigáis vuestra fama, pero lo que sí os pedimos es que no os permitáis ser aburridos. Amad lo que hacéis. Comprometeos con esta profesión.

Bienvenidos, todas.

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FOTO 1

Portada de la primera edición francesa de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de 1863. Ilustración realizada por el pintor, escultor e ilustrador Gustave Doré mediante la técnica de grabado al aguafuerte.

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FOTO 2

Campbell’s Soup Cans. 1962

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